Descripción
Los descalcificadores automáticos Sammic DS-12 y DS-26 tratan el agua que alimenta a las máquinas de lavado antes de que llegue a la cuba y al calderín. La cal disuelta en el agua precipita al calentarse y se deposita sobre resistencias, difusores y boquillas de aclarado: la resistencia pierde eficiencia y acaba fundiéndose, los orificios de aclarado se cierran y el resultado de lavado empeora aunque el detergente sea el correcto. En la vajilla, esa misma cal deja el velo blanquecino en vasos y cubiertos que obliga a repasar a mano.
Frente a un descalcificador manual, estos equipos son programables: la regeneración de la resina se ejecuta de forma automática según la programación establecida, sin que nadie tenga que acordarse de hacerla al cierre. Por eso están particularmente destinados a satisfacer la exigencia del sector del bar, la restauración y la hotelería, y en general de cualquier instalación donde se requiera agua de calidad de forma continua. El resultado es doble: aumenta el rendimiento de la instalación y alarga la duración de los equipos conectados.
La gama la componen dos capacidades, 12 litros de resina en el DS-12 y 26 litros en el DS-26, ambos con alimentación 230/50-60/1, es decir, monofásica a 230 V. La elección entre uno y otro depende de dos factores combinados: la dureza del agua de red del municipio y el consumo diario de la máquina o máquinas conectadas. A mayor dureza y mayor consumo, mayor volumen de resina se necesita para espaciar las regeneraciones; en aguas duras y con un lavavajillas de cúpula o un tren de lavado trabajando todo el día, el DS-26 es la opción coherente, mientras que el DS-12 cubre instalaciones de un solo lavavasos o lavavajillas frontal con agua de dureza moderada.
Características generales de los descalcificadores automáticos Sammic
- Regeneración programable: el ciclo se ejecuta de forma automática, sin intervención manual del personal.
- Dos capacidades: 12 litros en el DS-12 y 26 litros en el DS-26.
- Alimentación 230/50-60/1: conexión monofásica a 230 V y 50-60 Hz.
- Protección de la máquina: evita las incrustaciones de cal en resistencias, calderín y boquillas de aclarado.
- Mayor rendimiento de la instalación: el intercambio térmico se mantiene estable al no formarse costra calcárea.
- Más duración de los equipos: reduce el desgaste prematuro de los componentes en contacto con el agua caliente.
- Mejor resultado de lavado: sin cal en el agua, vasos y cubiertos salen sin velo blanquecino.
- Pensado para hostelería: destinado al sector del bar, la restauración y la hotelería.
- Agua de calidad continua: indicado en todas las aplicaciones donde el agua tratada es un requisito de servicio.
- Descalcificado en cabecera: trata el agua de alimentación de las máquinas de lavado antes de su entrada.
Especificaciones técnicas de los modelos DS-12 y DS-26
| Característica | Valor |
|---|---|
| DS-12 · capacidad | 12 litros |
| DS-12 · alimentación | 230/50-60/1 |
| DS-12 · referencia | 5320112 |
| DS-26 · capacidad | 26 litros |
| DS-26 · alimentación | 230/50-60/1 |
| DS-26 · referencia | 5320126 |
| Funcionamiento | Automático y programable |
| Aplicación | Descalcificado del agua de alimentación de máquinas de lavado |
| Sectores | Bar, restauración y hotelería |
Equipamiento y accesorios
Incluido de serie:
- Descalcificador con programador de regeneración automática.
- Depósito de resina de 12 o 26 litros según modelo.
- Conexión eléctrica monofásica 230/50-60/1.
Opcional:
- Sistemas de ósmosis inversa OS-140C y OS-140P, cuando además de dureza se busca eliminar sales disueltas y secado sin repaso.
- Descalcificadores manuales D-8 a D-20 para puntos de consumo secundarios.
Recomendaciones de uso
- Analizar la dureza del agua de red antes de decidir el modelo: es el dato que determina cada cuánto habrá que regenerar.
- Elegir el DS-26 en aguas duras o con varias máquinas conectadas, y el DS-12 en instalaciones de un solo equipo con dureza moderada.
- Programar la regeneración en horarios de baja actividad, normalmente de madrugada, para no interrumpir el servicio.
- Mantener el depósito de sal con nivel suficiente: sin sal no hay regeneración y la resina deja de retener cal.
- Revisar el resultado en los vasos como indicador de campo: si vuelve el velo blanquecino, hay que comprobar la regeneración antes de culpar al detergente.
